Como prevenir, identificar y afrontar el bullying

El acoso escolar es una situación de desigualdad entre el alumno que es acosado (no dispone de recursos para reaccionar y/o defenderse) y el agresor (es), que hacen un daño deliberado a la persona que lo sufre.

Cuáles son las formas/tipos de acoso

  • Físico: peleas, empujones, patadas, puñetes, romper o robar objetos. Suele ser más habitual en primaria.
  • Psicológico: burlarse, insultar, criticar a las espaldas, hablar mal de su persona, enviarle mensajes dañinos, difundir rumores, intimidar.
  • Social: excluir deliberadamente del grupo al niño acosado, no dejar que participe una actividad, ignorarlo, hacer como si no existiera.
  • Sexual: asedio, proposiciones e intimidaciones, abuso sexual.

 

Cómo se puede prevenir el bullying

  • Las relaciones entre todos los miembros de la familia deben caracterizarse por el respeto mutuo y la colaboración.
  • No sobreprotegiendo, los chicos tienen que saber enfrentar los problemas con sus iguales, para desarrollar estrategias de solución de conflictos de acuerdo con sus propias capacidades.
  • A los hijos hay que enseñarles a asumir las consecuencias de sus acciones, debe de haber normas de convivencia y límites en casa, y esto es para todos, adultos y niños.
  • Fomentando el contacto social fuera de colegio, que no sienta que solo conoce a otros niños en el colegio (parque, club, etc.)
  • Valorando sus características personales, reforzando sus logros, no comparándolos, en si optimizando su autoestima.
  • Enseñándoles que tiene que ser respetuosos, asertivos en la comunicación, entendiendo que no siempre los demás pensarán como ellos y no por eso estarán mal.
  • Los padres tienen que tener comunicación con el colegio, con los profesores y/o autoridades; hay que preocuparse por conocer al grupo de amigos con quienes paran los chicos.

 

Indicadores de que se está dando el acoso escolar

Los estudiantes que son acosados suelen presentar:

  • Presenta síntomas o/y signos de ansiedad: cansancio, rigidez muscular, mareos, dolores recurrentes de cabeza o estómago, temblores, náuseas o incluso vómitos.
  • Sus hábitos cambian: falta a clase, quiere que le acompañen al colegio, cambia el camino al colegio, no quiere salir con amigos.
  • Su carácter cambia: irritable, retraído, angustiado, triste, llantos incontrolados, rehúsa a contestar que le pasa o pone excusas, se aísla en su habitación, puede pegar a hermanos menores, etc.
  • Alteraciones en el sueño y el apetito (aumenta o disminuye).
  • Está más distraído, olvidadizo y su rendimiento escolar es más bajo de lo habitual.
  • Vuelve a casa con moratones o heridas, con ropa o material roto, etc.

 

Los estudiantes que son agresores suelen:

  • Tienen una actitud agresiva verbal o física hacia compañeros o miembros de la familia.
  • Insultan, amenazan, coaccionan y dicen mentiras sobre otras personas que pueden perjudicar a otros.
  • No son empáticos, piensan en ellos mismos. No tienen culpa de lo que hacen, son impulsivos, no tienen estrategias resolver conflictos, justifican la violencia.
  • Se hace evidente que sus compañeros se mantienen en silencio o se retiran en presencia de ellos por miedo.
  • Son intolerantes a la frustración, no suelen seguir y cumplir normas, toman objetos que no son suyos.

 

Cómo podemos actuar en caso de bullying

Si te percatas que tu hijo es víctima de bullying:

  • No lo culpe ni te culpes a ti mismo.
  • Ten una comunicación abierta para que confíe en ti y exprese lo que le sucede.
  • Mantén comunicación continua con el colegio para que informen del seguimiento que se está haciendo del caso, no se pueden negar a hacerlo.
  • Aconsejale que ignore todo lo que pueda al agresor, que busque evitar o salir de la situación de acoso, que busque a algún adulto.
  • Ayúdalo y apóyalo a que tenga amigos fuera del colegio.
  • Llévalo a un psicólogo, si el acoso lleva tiempo ya hay daño psicológicas.

 

Si te das cuenta de que tu hijo es quien agrede:

  • No te dejes llevar por la culpa como padre.
  • Haz que tu hijo entienda que no se le van a permitir conductas de ese tipo, y que sus acciones tendrán consecuencias.
  • Muéstrate firme pero no seas violento, tienes que darle confianza y reforzar cualquier cambio positivo que este logre.
  • Enséñale lo que es la empatía, que reflexione sobre el daño que ha causado preguntándole cómo se sentiría él en el lugar de la persona agredida.
  • Ten comunicación continua con el colegio, y si el colegio no lo cita pues da la iniciativa, para solucionar el problema a la brevedad.

 

Si te has percatado de que tu hijo es observador directo de un caso de bullying:

  • Conversa con tu hijo, explícale que no hay justificación ni se debe reforzar el acoso/abuso a un compañero o compañera, sea de forma directa o no.
  • Enséñale lo que es la empatía, que sepa que no tiene que estar de acuerdo con las personas que agreden, que no refuerce esas conductas.